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Mai
Onno
de alma entera en su pintura. Consecuencia de una creadora
que en su rotunda madurez artística expresa la sabiduría
de existir.
Con
la fuerza del sentimiento y el poder de la razón, Mai
vacía en sus imágenes el fluido inmaterial de
su vivir cotidiano. La absolutidad se desvanece, los opuestos
pueden convivir. A los gritos de óleo negro y despiadadas
texturas rojas le suceden amarillas redondeces, gotas de vida
vagando entre las alas luminosas de los pájaros.
Mai,
libre de la intención estructurada por mostrar un único
concepto, enseña, con su obra, la desnudez de su alma.
Cada cuadro es una puerta entreabierta a su sagrario. Dentro
el placer corta, se vuelve doloroso y el dolor atrapa visos
de solaz.
Franz
Kafka pensaba que los libros deberían de ser hachas
que partieran el mar helado que llevamos dentro. Mai Onno
hace de su pinturaun estilete que atraviesa el corazón
Laura Hernandez
Sadurni
San Miguel de Allende, Gto.
1997
Las
llamativas obras de Mai Onno han sido extensivamente admiradas
en lugares tan distinguidos como el Museo de Arte Moderno
de la ciudad de México y en galerías de los
Estados Unidos y Canada. Desde 1975 Mai ha realizado exposiciones
cada año en Bellas Artes en San Miguel.
Nacida
en Estonia en la caótica era de la Segunda Guerra
Mundial (invasión rusa, invasión alemana),
emigró hacia Canadá siendo una adolescente.
Una beca en arte la trajo a San Miguel de Allende para
estudiar en el Instituto Allende, donde conoció
y se casó con Lothar Kestenbaum, profesor de
escultura de origen alemán.
Mai
estudió y trabajó en Europa y Estados
Unidos, donde su hijo David nació en 1965, para
después regresar a San Miguel en 1971. Aún
antes de regresar a vivir a aquí, ella reclamó
un lugar en el mundo del arte de México: en 1962
ganó el primer premio en la Cuarta Exhibición
Nacional de Pintura, siendo juez Rufino Tamayo.
Una
marcada colorista, sus trabajos detonan con un espectro
que va de explosiones a arco iris. Usa formas naturales
como puntos de partida: bailarines, corazones, paisajes.
Pero las mareas que siguen son sus propias emociones
transmitidas intensamente por la forma y el color.
Robert Somerlott
San Miguel de Allende, Gto.
2001
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